domingo, 16 de agosto de 2015

12 de Agosto

El dedo en la llaga | ESTEBAN FARFÁN ROMERO

12 de Agosto

Cuando Wilman Cardozo disfrutaba de las mieles del poder con Carlitos Brú y Jorge Arias montados en el PAN, y nosotros cuestionábamos la galopante corrupción, el despilfarro y la falta de planificación, salió al frente muy bravo y encolerizado a pedir que dejemos de hablar de corrupción porque se desprestigiaba al Chaco. Se dirigió especialmente a mí para pedirme  que no siga enlodando y estropeando el nombre del Chaco a nivel nacional con mis escritos en los que denunciaba la corrupción. Dijo que las obras estaban ahí, bien o mal, estaban ahí. Recordó que el Chaqueño Palavecino le habría dicho que Yacuiba ha cambiado diametralmente, y que se parecía a una ciudad europea. Eran tiempos en que Cardozo y el malogrado Brú eran hermanos de leche.

Por: Esteban Farfán Romero* | Viernes, 16/08/2015
Ha pasado el canturreo y la oxidada parafernalia de los festejos por el 139 años de creación de la provincia Gran Chaco. Música en vivo, discursos de circunstancias (muchos hipócritas y posados), mucha demagogia, berrinches de todo color, brindis, asado y un poco de baile, y transitó el 12 de agosto, ¿y ahora qué? Todo vuelve a la normalidad.
El eterno Jorge Arias muy desubicado con su manido y rancio discurso lastimero de los ’80, cargando las culpas del retraso y postergación (¿?) al centralismo nacional y tarijeño (sic), cuando en realidad de los últimos 12 años de bonanza, él es corresponsable del despilfarro y derroche manisuelto.
Una Asamblea Departamental desubicada que vino con las manos vacías a hacer un show barato y pueril. Una asamblea regional que brilló por su ausencia y que hasta la fecha no logra ubicarse en el tiempo y espacio, pero si cobran sueldo.
El alcalde municipal de Yacuiba recomendándose ante el presidente Evo Morales, subrayando que él es del proceso de cambio (¿cuál proceso?), dejando boquiabierto y descolocados a Cardozo y Oliva, que sudaban frio mientras escuchaban la confesión.
Wilman Cardozo más preocupado en acumular trofeos pírricos (para engordar/engrosar su ego y vanidad) duramente criticados, en lugar de dirigir la organización del caos y desbarajuste municipal. Un Concejo Municipal que no disimula su penoso estado de anomia, domesticado y obsecuente, sin iniciativa, sin ideas, sin liderazgo, desorientado.
Adrián Oliva para disimular la falta de acciones concretas, hizo entrega de un mini hospital móvil y dijo que dispondrá de recursos para el referéndum del cuestionado Estatuto regional.
Evo Morales anunció el estudio para la construcción de la doble vía Yacuiba – Villamontes, la rebaja de la tarifa de energía eléctrica para el Departamento. Todos las políticos del Chaco cayeron rendidos obsecuentes ante los pies del presidente caudillo. Carlitos Brú daba vuelta rijoso la millonaria plaza 12 de Agosto, como toro criollo que intenta romper el cerco para ingresar al corral donde está la vaca en celos con el semental.
Pasó el 12 de agosto y sólo nos dejaron anuncios y buenas intenciones… como siempre. Finalmente somos rincón de promesas.
Desde hace mucho tiempo vengo reclamando que se trabaje en construir materialmente la región del Chaco. La doña sólo existe en el discurso y la retórica hueca y  rimbombante de plazuela pronunciado por los demagogos de los que está poblado el Chaco. He sugerido hace dos meses que el Concejo Municipal de Yacuiba debería convocar a sus pares para organizar un evento conjunto en esta fecha dando muestras al Departamento y al país, que aquí hay una región en construcción. Les di detalles de lo que pensaba sobre la iniciativa. Por ejemplo se podía usar el deslucido y devaluado reconocimiento de los 12 del 12 que hace el Concejo de Yacuiba, ampliando a nivel regional e integrando a los demás municipios.
Yacuiba ha perdido el liderazgo porque desde hace muchos años no tiene ninguna iniciativa, decisión, y empuje. Yacuiba tiene una élite veleidosa, de lastre, farolera, sin amor por la tierra y su historia. Sin horizonte, sin sueños, mediocre, preocupada/ocupada en sacarle ventaja personal o de grupo a la caja pública.
Lo que me preocupa desde hace mucho tiempo es la falta de rumbo del Chaco. Lo triste y lamentable es que ni los municipios tienen una agenda propia. Se ha hecho costumbre y normal que las dos instituciones más importantes (Alcaldía y Subgobernación), manejen los recursos públicos de manera discreta, unilateral y exclusiva. Cada una hace piñata y chauchita con los recursos públicos. Si en cada municipio ocurre esto, a nivel regional no hay la más mínima acción de planificación estratégica.
El Chaco no tiene nada en común en cuanto a su desarrollo, a su futuro. No cuenta con una visión estratégica de desarrollo común. Se calcula que el Chaco desde el 2003 (funcionamiento del paripaso) hasta ahora, ha recibido más de 14.000 MM de Bs., sin tomar en cuenta a los municipios. Las subgobernaciones y municipios dispusieron los POAs de acuerdo a las presiones sociales y conveniencia. Se han hecho muchos elefantes blancos, obras faraónicas que se convirtieron en cantera de nuevos ricos.
En el Chaco no hay ningún político que haya pasado por un cargo público, y haya mantenido la misma situación económica original; más al contrario, el solo paso por el cargo los ha convertido en millonarios por arte de magia. No hay un sólo pobre. Hasta la fecha ninguno de nuevos ricos pudo explicar el origen dudoso de la fortuna. Carlitos Brú acosado por un periodistas preguntón (Enrique Salazar), dijo que gracias a que cargaba garrafas en Santa Cruz y administraba un camión arenero se hizo millonario. Muchos se han vuelto loco buscando el milagroso camión para manejarlo aunque sea ratito.
El Chaco no tiene plan, por lo tanto no tiene un norte, no tiene futuro, por lo menos un futuro promisorio. Me cansé de pedir que se comience a trabajar en la consolidación de la región a través de acciones concretas, pero todo quedó hasta ahora en ideas.
El 2010 he sugerido que la Asamblea Regional condicione la aprobación del POA de cada ejecutivo a que el 40 o 60 % del presupuesto del 45 %, sea destinado a proyectos conjuntos, atendiendo los problemas más importantes y comunes, como la salud, desarrollo económico-productivo, agua, energía eléctrica, seguridad ciudadana, etc. Sugerí la realización de mesas de concertación en la que se establezca una agenda común. Es más, propuse que cada año se declare a un tema (por ejemplo, Año del Agua), para que los municipios, gobernación y Gobierno Nacional sean incluidos.
Cuando Wilman Cardozo disfrutaba de las mieles del poder con Carlitos Brú y Jorge Arias montados en el PAN, y nosotros cuestionábamos la galopante corrupción, el despilfarro y la falta de planificación, salió al frente muy bravo y encolerizado a pedir que dejemos de hablar de corrupción porque se desprestigiaba al Chaco. Se dirigió especialmente a mí para pedirme que no siga enlodando y estropeando el nombre del Chaco a nivel nacional con mis escritos en los que denunciaba la corrupción. Dijo que las obras estaban ahí, bien o mal, estaban ahí. Recordó que el Chaqueño Palavecino le habría dicho que Yacuiba ha cambiado diametralmente, y que se parecía a una ciudad europea. Eran tiempos en que Cardozo y el malogrado Brú eran hermanos de leche.
¿Alguien sabe hacia donde vamos? A todas partes y a ninguna parte. (Yacuiba 16/08/15).
  
*ESTEBAN FARFÁN ROMERO, es periodista, analista político y docente.
Director
Quebracho Imagen SRL.
Comunicación y Gestión Estratégica
Twitter: @EstebanFarfanR
Móvil: (591) 79275759
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Yacuiba – Gran Chaco – Tarija – BOLIVIA

domingo, 9 de agosto de 2015

Periodistas No

Periodistas No

Esteban Farfán Romero
@EstebanFarfanR

No hay duda que el fenómeno Evo Morales fue producto de los medios de comunicación de la época. Cuando Morales comenzaba a emerger, su aliado más efectivo y poderoso que hizo de dique, fue sin duda la prensa. Muchos periodistas se solidarizaron con la causa del dirigente cocalero, porque era la víctima del régimen de los gobierno tradicionales. Eran tiempos en que la prensa independiente le servía de plataforma, altavoz y canal para la reproducción de su poder y difusión/amplificación de su relato.
La prensa era su aliado porque Morales estaba al otro lado del mostrador. Era opositor, y de los duros e implacables. Evo muchas veces apretó el cuello del país con sus bloqueos y cortó las venas del país no permitiendo la circulación de la sangre por varios días, sin medir las consecuencias. La prensa siempre estuvo a su lado a pesar de estas locuras.
La prensa no solo fue un canal para la distribución masiva de su mensaje, sino que fue su aliada, incluso, comprometida con la causa del dirigente, otorgándoles espacios muy importantes y privilegiados. Muchos periodistas se mudaron literalmente al Chapare para hacer seguimiento in situ y de cerca, de las acciones política del cocalero. Morales era una vedette, generaba la atracción de una celebridad de cine, un cantante popular.
Pero una vez en el poder, abierta y desembozadamente declaró la guerra a la prensa. Muchas veces los ha insultado, ridiculizado, descalificado y cortado la palabra. Y si había conferencias de prensa eran sin preguntas, sólo los medios internacionales tenían ese privilegio.
Lo más triste es que la mayoría de sus victimas eran los obreros de la prensa; los noteros de calle. ¿Qué paso? ¿A que se debió el cambio? ¿Por qué un gobierno que se etiqueta de popular y alta sensibilidad, ahora se porta implacable con sus ‘amigos’  periodistas. Una sola respuesta lacónica; el poder.
Lo que pasa es que el poder cambia a las personas. Uno de los siete sabios de Grecia, Pítaco de Mitilene, hace 2.500 años dijo: "Si queréis conocer a un hombre, revestidle de un gran poder. El poder no corrompe, desenmascara."
Al principio el Gobierno fue torpe, por lo que rápidamente cambió su táctica al evidenciar que su imagen de indígena podría deteriorarse. Decidió utilizar la sutileza, como diría un militar, la presión controlado, el golpe blando.
La mejor forma de controlar el contenido de los medios fue comprándolos, cooptándolos. El periodista Raúl Peñaranda que fue victima de la presión, escribió un libro (Control Remoto), en el que describe el cambio editorial de varios medios y las negociaciones discretas.
Producto de esta operación, evidentemente muchos medios se encolumnaron y todos se cuadraron ante la agenda setting del gobierno.
Periodistas como Arturo Mendivil (Sittel), Jorge Tejerina (Cadena A), Carlos Valverde (PAT), Gary y Sissy Añez (PAT), Raúl Peñaranda (Página Siete) Eddi Luis Franco (PAT), Enrique Salazar (Red Uno), Amalia Pando (Erbol) y ahora John Arandia Cadena A) se vieron obligados (por la presión) a abandonar sus medios (fuente de trabajo) me manera apoco ortodoxas, y nada claros. Los medios no saben cómo explicar la acción, y emiten comunicados inverosímiles.
En los pasillos se dice que el Gobierno presiona a través de los impuestos, la pauta publicitaria y hasta con la amenaza de no renovar la licencia pidiendo la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja de plata. Y le da resultados. Cada vez se quita del camino a periodistas librepensantes que se atreven a cuestionar al poder.
El problema es que tenemos un gobierno que le causa urticarias la prensa independiente, aquella que hace su trabajo, aquella que están tras la verdad o verdades, aquella que denuncia, que critica, que interpela, que exhiben, que hace su trabajo.
Me asombra e inquieta el alto grado de intolerancia a la crítica y al pensamiento diferente que posee este Gobierno. Hipócritamente nos dicen con recurrencia que son democráticos y con alta sensibilidad social, pero los hechos lo contradicen.
A mi juicio, los periodistas bolivianos por naturaleza son muy magnánimos, piadosos, muy considerados y educados porque son ceremoniosos, protocolares y tímidos. Son contados con la mano los periodistas arrojados, firmes y duros con el poder. Hay poca cultura de investigación, son muy coyunturales y superficiales, quizás porque los medios son muy débiles.
A nuestro alrededor, Brasil, Perú, Chile y la Argentina, la prensa es un verdadero poder que pone en jaque al gobierno con sus investigaciones. Quizás porque los medios son emporios económicos con independencia financiera y porque las universidades arrojan periodistas, y no sólo comunicadores sociales.
Ser periodista no es ser propagandista del poder, sino su interpelador, el canal que facilita exposición de la realidad. El gobierno no quiere periodistas, sino preconizadores, gacetilleros, relacionadores públicos, amanuenses, escribanos. "Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas". George Orwell. (Yacuiba 10/08/15)


domingo, 2 de agosto de 2015

Mucho circo y nada de Plan

El Dedo en la Llaga

Mucho circo y nada de Plan

Esteban Farfán Romero
@EstebanFarfanR

En dos meses se han sumergido en una pelea descarnada y brutal en la que ambos grupos políticos (UD-A – MAS), han dado muestras de su capacidad de exhibir sus miserias y pobrezas morales y éticas.


En el caso de Yacuiba, han pasado dos meses desde que fueron posesionadas como autoridades y no hay señales de gestión en las dos instituciones más importantes (Gobierno Municipal y Subgobernación).
Lo interesante es que ambos ejecutivos (CEO), coincidieron casi plenamente en las propuestas electorales en tiempo de campaña. Aunque ninguno ha presentado un plan de gobierno físico, pero  a medida que se desarrollaba la campaña, improvisaron algunas ideas sobre lo que el ciudadano esperaba como respuesta.
Han pasado dos meses y hasta la fecha, las nuevas autoridades no nos han dado a conocer lo que piensan hacer una vez que tienen asido el gobierno. Da la impresión que no se convencen que están al mando del ejecutivo y que ahora deben dar solución a los problemas colectivos.
El famoso asesor político Dick Morris dice que el proceso político se divide en dos partes. La primera es relativamente fácil y comprende desde el momento de la decisión de ser candidato hasta el día de la elección y la segunda parte es la más complicada/compleja, y es desde el momento de la asunción hasta el fin del mandato en el que se debe hacer gestión.
En el caso del Municipio de Yacuiba, sus principales ejecutivos están entrampados en acciones propias de una oposición cavernaria y carnívora, acusando, descalificando y cargando las culpas de todo procazmente al adversario político. Estos dos meses fueron utilizados para lanzar bombas de humo entreteniendo a la prensa, por lo tanto a la ciudadanía, con acciones espectaculares que no tendría nada que envidiar a los protagonistas de los mediáticos faranduleros.
No se convencen que ha pasado el tiempo de campaña y es momento de resolver los problemas del ciudadano. Ahora ha comenzado la parte más difícil y complicada, y es el desarrollo de la gestión. Para ello se requiere sensibilidad, visión, iniciativa, inteligencia, capacidad, decisión, etc. Parece que carecen de estos elementos imprescindibles.
En dos meses se han sumergido en una pelea descarnada y brutal en la que ambos grupos políticos (UD-A – MAS), han dado muestras de su capacidad de exhibir sus miserias y pobrezas morales y éticas.
Uno de los temas en los que ambos han coincidido es el la salud. El alcalde Ramiro Vallejos (UD-A) se ha comprometido a resolver inmediatamente el crónico problema de salud en Yacuiba a través de políticas y estrategias serias. El subgobernador José Quecaña (MAS), ha dicho que va a convertir a Yacuiba en una ciudadela de la salud (sic). Una vez con el poder público, ninguno de los dos quiere referirse a sus promesas.
Lo que se espera es que ambas autoridades/instituciones se olviden de las destructivas acciones del tiempo de campaña y dediquen todos sus esfuerzos y energías a la gestión, a resolver los problemas de la gente. Todos soñamos con que un día ambas autoridades hagan todos los esfuerzos políticos por unir sus equipos técnicos y trabajen arduamente buscando de manera sinérgica los problemas urgentes como la salud.
Un problema muy serio por el que atraviesan ambos CEOs es que carecen de personas competitivas en sus respectivos equipo de gestión. La falta de personas idóneas, sin duda que va a dificultar mucho el éxito en la gestión.
Lo que el ciudadano espera es que se resuelvan los problemas colectivos, más allá de los colores partidarios. Y para resolver los problemas se requiere de manera imprescindible capacidad. Sin esta condición es imposible.
Para poder encarar los problemas, se requiere de un plan, de una hoja de ruta. A inicio de gestión, a ambos les he sugerido que deben elaborar un Plan de Emergencia hasta diciembre, en el que se tomen algunas acciones urgente para organizar la institución y tomar las primeras decisiones. Simultáneamente se debe elaborar el Plan de Gobierno (5 años) en el que se detalle todos las acciones/decisiones expresado en políticas, estrategias, planes , programas, proyectos, etc.
Hasta aquí solo promesas, nada serio. Es una buena oportunidad de contradecir a Fray Quebracho, autor de nuestro Himno,  que afirmó que el Chaco es un “eterno rincón de promesas”. (Yacuiba 02/08/15)

Es periodista y analista político.

martes, 28 de julio de 2015

Gestión sin Rumbo

El dedo en la llaga | ESTEBAN FARFÁN ROMERO

Gestión sin Rumbo

El nivel de debate intelectual de ideas, programas de gobierno y de asuntos de la gente, del ciudadano es muy, pero muy profundo, muy filosófico, insondable, inescrutable y aleccionador. Uno de ellos le dijo al otro “flacuchento, hablás cagadas”, el otro le respondió sin perder tiempo “yo no limpie baños en Italia”, e inmediatamente éste más caliente que un tizón le desafió a pelea en la calle cuerpo a cuerpo a puño limpio, eso si, sin camisa. Una señora que dice que fue a la universidad y fue ministra le dijo al otro: bocón, mentiroso, abusivo, y las mujeres del frente la mandaron a limpiarse la boca antes de hablar del “líder supremo, eterno, indiscutible es histórico del Chaco que dio su vida por nosotros”,  y todos repitan conmigo, améééééénnnn.

Por: Esteban Farfán Romero* | Lunes, 27/07/2015
“Sire, las bayonetas sirven para muchas cosas, menos para sentarse en ellas”. Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord, ministro de Exteriores de Napoleón.
DOS EJECUTIVOS: Ramiro Vallejos (UD_A) y José Quecaña (MAS), son los ejecutivos del Gobierno Municipal y de la Subgobernación de Yacuiba.
En el Chaco, la política se ha rebajado/devaluado tanto que ahora ocupan el escenario principal los más audaces, los demagogos, los discurseadores de plaza que tiene como único recurso los cantos de sirena. Usan con mucha intrepidez, gallardía, hasta con cierto aire de orgullo la mentira, las medias verdades y el engaño para hacerse del poder con facilidad. Lo grave de la situación es que éstos ganan las elecciones y se hacen del poder con relativa facilidad.
En la actualidad tenemos como autoridades a aventureros y ansiosos por el dinero fácil y rápido, que han visto en la política como el medio más veloz para lograr sus objetivos egoístas que permanecen ocultos mientras están en campaña. Cuando están asidos del poder público, se concentran en lo que les importa, en lo que verdaderamente los impulso a hacer política. En este momento, no hay persona que haya sido (o es) autoridad que después de pasar por la función pública, no haya acumulado fortuna de inexplicable origen. Hay casos emblemáticos en el Chaco en los que de estar en la miseria más vil, de pronto en el poder se convirtieron en millonarios y nuevos ricos.
Normalmente son personas que fracasan en su profesión u oficio, y optan por la política para amasar fortunas a través de las coimas. En campaña arman discursos (promesas) facilones y azucaradas prometiendo de todo sin sustento, sin responsabilidad, dicen lo que la gente quiere escuchar de manera irresponsable, y de acuerdo a las circunstancias suben las apuestas. Una vez como autoridad, aplican el siniestro plan; buscar la ejecución de faraónicas obras y sobre todo relacionadas todas al cemento, porque ahí está la jugosa mordida. No importa si dichos proyectos no son importantes o necesarios, hay que hacerlas nomás. Para justificar la misma, construyen una batería de argumentos, justificaciones grandilocuentes e impactantes, que adormece la conciencia critica del ciudadano. Por cada obra cobran desde el 15 % hasta el 30 %, dependiente de la empresa y la magnitud de la obra. Se distribuye el porcentaje entre el ejecutivos y los asambleístas/concejales. Saque cuentas, una obra que vale 70 Millones de Bolivianos, Bs. 14 Millones al bolsillo.
Hubo políticos (si se puede llamar políticos a estos bufones, me resisto) que participaban en el negocio de forma directa autoadjudicándose el contrato a través de testaferros, que cínicamente y sin pudor acomodaban al hermano para cuidar el negocio, o al cuñado como gerente de la empresa supuestamente contratado. Hecha la ley, hecha la trampa, se cuidan milimétricamente de observar los procesos de contratación.
Hubo/hay acaldes, ejecutivos, secretarios, concejales/asambleístas que se adjudican obras, servicios, compras menores de manera privilegiada con evidente sobreprecio. En Yacuiba se han denunciado la venta de empresas vinculadas a concejales oficialistas y opositores, por ejemplo, de un balde de plástico que cuesta Bs 40 en el mercado, pero que se facturó al Municipio a Bs. 245. Una juego de  sábanas que cuesta en el mercado Bs. 75, pero que al Municipio se vendió a Bs. 450.  Las mochilas, las llantas, material de escritorio, etc., etc.
El Chaco ha recibido por concepto sólo del 45 % de regalías en los últimos 5 años la suma fabulosa de 9.000 Millones de Bolivianos sin tomar en cuenta los recursos municipales. Con los Municipales se llega casi a los 14.000 Millones de Bolivianos. ¿Ha cambiado el Chaco en su profundidad? No. Sólo en el maquillaje y la buena vista. Los indicares del IDH y pobreza indican que no hubo cambios
En el Chaco tenemos personas que hacen política sin ser políticos. Es decir, que ignoran olímpicamente las reglas, técnicas, componentes, los saberes de la política (como ciencia y filosofía), los conocimientos, los tratados, etc. Ni hablar de ideologías, de eso no saben ni la tapa. Carlos Brú para justificar su traspaso al MAS, en una ocasión declaró ser un socialista radical, cuasi comunista, y es uno de los que siente prurito incontrolable por los lujos, lo material, las suntuosidades. No conoce ni la tapa del Das Kapital.
Todos (salvo alguna excepción), no cuentan con ninguna formación política. No hay políticos profesionales, sino personas inescrupulosas sedientas de dinero fácil y sucio. Aventureros, oportunistas, utilitarios y audaces que prueban suerte en la política, y a algunos les fue bien, muy bien, para desgracia del pueblo. Aquí está la explicación del por qué estamos muy mal. Los estadistas fueron suplantados por los demagogos.
La política (asuntos del Estado y del ciudadano) es el arte de gobernar y su objetivo es usar el poder público para beneficiar a todos los integrantes de la sociedad. Sobre todo es una vocación de servicio, eso, vocación de servicio a los demás muy a pesar de los tristes ejemplos de corrupción y malos hábitos que vemos a diario.
Dick Morris dice que todo proceso político tiene dos partes; la primera es la elección, y la segunda es la gestión. El experimentado asesor de políticos exitosos dice que la primera es relativamente fácil, y sugiere que se debe prestar muy especial atención a la segunda porque es muy compleja y difícil. Cuanta razón tiene Morris, por eso es muy importante aprender de los que saben para no cometer errores, que pueden ser evitados gracias a las advertencias.
Nuestras autoridades en campaña electoral carecieron de un Programa de Gobierno serio. Muchos de ellos no tuvieron nunca. Sobre la marcha armaron algunos slogan que pasaron por planes de gobierno, como propuesta. En el fragor de la campaña fueron improvisando algunas ideas vagas y generales de acuerdo a la coyuntura. Nadie ha tomado con responsabilidad la elección, porque no se prepararon. El debate público en los medios no fue sobre propuestas, sino sobre etiquetas y el intercambio de insultos y descalificaciones. En Yacuiba no se ha desarrollado ningún debate público sobre los programas entre candidatos por lo que hubo oportunidad de evaluar.
El programa de gobierno es importante porque permite a los ciudadanos con derecho al sufragio no votar a ciegas, sino estudiando las diferentes propuestas de los candidatos, comparándolas, reflexionando sobre cuáles pueden ser realizables y cuáles caen en el terreno de la demagogia; por eso, es una responsabilidad de quien aspire a un destino público elaborar y presentar un proyecto político (plan de gobierno) capaz de ser puesto en práctica una vez alcanzado el cargo, con el propósito de orientar su acción de gobierno sin tener que improvisar, como sucede en este momento. 
Sin embargo entre el alcalde Ramito Vallejos (UD-A) y el subgobernador José Quecaña (MAS) hubieron muchas coincidencias. Por ejemplo, convergieron en la salud, servicios básicos, desarrollo productivo, educación, etc., pero hasta la fecha ninguno le ha dicho a Yacuiba cómo piensan/pretenden encarar estos desafíos.
Vallejos dijo que va revolucionar la salud en Yacuiba, Quecaña fue mucho más audaz, planteó convertir a Yacuiba en una ciudadela de la salud. Vallejos se comprometió a  entregar inmediatamente las computadoras a los estudiantes de primaria y secundaria, Quecaña no se quedó atrás, y le ha ofrecido a los universitarios entregarles una laptop a cada uno. Quecaña fue muy intrépido y se ha comprometido a hacer un Megaparque Industrial más grande que el de Warnes. También se ha obligado a aumentar los salarios de los funcionarios públicos, en especial de los guardias barriales.
Van a ser dos meses de gestión y no emiten ninguna señal sobre lo que piensan hacer desde el poder. En realidad van a ser cuatro meses porque antes de su posesión tuvieron dos meses para planificar. En mis intervenciones en los medios locales, me cansé de recomendarles/sugerirles hasta el cansancio que elaboren un ‘Plan de Emergencia de 100 días’ para aprovechar el tiempo de forma ordenada y eficaz, con el fin de materializar los cambios que se ha prometido. Dar señales de cambios en los primeros 100 días era mi consejo. Se debía elaborar un hoja de ruta en la que se encuentre con detalle las acciones a desarrollar. Desgraciadamente menospreciaron y desestimaron mis opiniones y advertencias, y ahí están las consecuencias. Gestiones improvisadas, desordenadas, caóticas, improductivas.
La importancia del Plan
En toda democracia (verdadera), el programa de gobierno (en el caso de los gobiernos subnacionales) es el proyecto político en los hechos, es el documento más importantes de la gestión, porque es un instrumento político y técnico de los procesos político-electorales, de gestión del desarrollo, de gobierno y gestión pública territorial, por cuanto en éste se establecen los compromisos y responsabilidades que comparten los gobernantes y los ciudadanos sobre el presente y futuro de la entidad territorial. Estos compromisos y responsabilidades se imponen por los ciudadanos en las elecciones y son de obligatorio cumplimiento, a través de los planes de desarrollo, en virtud del voto programático.
Teóricamente en lo político, el programa de gobierno es un pacto o contrato colectivo suscrito por los ciudadanos con los candidatos sobre los asuntos de interés público para el desarrollo de las entidades territoriales. Como tal debe ser conocido y cumplido por ambos, pues es la base del proceso político-electoral para buscar el respaldo democrático de los ciudadanos y ser elegido como gobernante.
El programa permite formalizar y concretar propuestas y compromisos para implementar una agenda de desarrollo y de gobierno en temas claves como la reducción de la pobreza, la reducción de las brechas socioeconómicas, la seguridad y la convivencia pacifica, mejorar la calidad de vida, conservación de los recursos naturales, promover actividades productivas, aumentar y calificar la transparencia y la participación ciudadana en los proceso decisorio de la gestión publica e impulsar/motivar el control social.
Los programas nacionales (presidenciales) deben hacer énfasis en garantizar los derechos humanos. Éstos tienen alto contenido ideológico, en los subnacionales el énfasis está en la gestión regional/local.
El plan constituye el punto de partida para el ejercicio de la gestión pública como del control político y social, y el proceso de rendición de cuentas a la ciudadanía.
Desde lo técnico, el programa de gobierno es un referente para que los procesos de empalme, entre las anteriores, las actuales y las nuevas administraciones, se realicen sobre la base del diálogo y el intercambio de información que dé cuenta de los resultados de la gestión pública, el uso de los recursos y los asuntos estratégicos para el desarrollo de la entidad territorial.
Es el punto de partida del proceso de planeación para el desarrollo de la entidad territorial y del ciclo de la gestión pública territorial, pues contempla un conjunto de propuestas –objetivos y medios– para transformar la realidad de una entidad territorial, en la que el candidato ha legitimado a través del voto.
Insisto, el Plan es un instrumento imprescindible de acción política, económica y social materializado en un documento, que establece el conjunto de objetivos a alcanzarse por el gobierno en un determinado plazo y los medios que le servirán para ello. Contiene, por tanto, una serie de previsiones y metas para cuya realización se prevén los métodos y los instrumentos adecuados.
El plan de gobierno es un concepto macroeconómico que sirve de guía y referencia para la acción gubernativa.
Todas las actividades del hombre, y con mucho mayor razón el ejercicio del poder deben someterse necesariamente a una planificación para que salgan bien. El plan contiene las previsiones y objetivos para cuya consecución se prevén los medios/métodos más eficientes para materializar los objetivos. Se dice claramente qué hacer, cómo hacerlo, cuando hacerlo y para quién hacerlo. En este sentido, es una guía y referencia indispensables para la acción gubernativa. Cuando se habla de plan económico se refiere al conjunto de programas a aplicarse en el campo de la macroeconomía, que son una prolongación particularizada de los postulados de la ideología política.
El plan debe definir una estrategia claramente explicada, se descompone en programas, los programas en proyectos y los proyectos en medidas. Ellos van de lo general a lo particular. Las políticas señalan las líneas maestras de acción, los planes enfocan los grandes agregados macroeconómicos y sociales. Los programas los desagregan y entregan sus diferentes partes a los proyectos. Y finalmente las medidas se encargan de los diferentes elementos particularizados para la ejecución de los programas.
Los planes pueden ser imperativos o indicativos, según el carácter de su ejecución; de corto o largo plazo, según su aplicación en el tiempo; y nacionales o regionales según su escala territorial.
¿Qué hacer?
Es muy evidente que los dos ejecutivos (alcalde y subgobernador) no tienen plan de gobierno porque en tiempo de campaña improvisaron todo. Después de las elecciones, se dedicaron a festejar el triunfo descuidando este elemento muy importante. Una vez que asumieron el cargo, privilegiaron la repartición de los cargos a los amigotes y aliados con el fin de sacar el mayor provecho de la caja pública. Descuidaron la gestión.
Técnicamente, la responsabilidad no está sólo en los ejecutivos, sino en el equipo; es decir en los secretarios y directores. Pero hay un elemento importante, el que carga toda la responsabilidad política son los ejecutivos, porque el ciudadano voto por ellos, no por el equipo. La cabeza de los ejecutivos está en juego, así que en tiempo de crisis es momento de tomar decisiones drásticas y de cuajo.
Si estuviera en los zapatos de los ejecutivos, reuniría al equipo y les daría un plazo perentorio conminando a darle sentido/rumbo a la gestión. Si en ese plazo fatal no cambian las cosas, pediría la renuncia de todos ellos, y buscaría conformar un equipo de primera línea que garantice la consecución de la visión.
Les he advertido que requieren rodearse de personas muy calificadas, experimentadas, eficientes y muy comprometidas con el proyecto político, de lo contrario fracasarían. Si había necesidad de importar personal calificado de otras partes, se lo debería hacer en caso de no existir en Yacuiba. Se debía poner a lado de ellos a personal local para que vayan aprendiendo y después de un tiempo asuman la responsabilidad sin causar altibajos. Pero lo que hicieron fue contratar a lo más mediocre de la sociedad yacuibeña atendiendo a grupos de poder que parcelaron la institución pública abusivamente.
El problema  de fondo es que no hay partidos, porque al no haber partidos, no hay cuadros, no hay elementos calificados para asumir responsabilidades públicas, por lo que se improvisa y son fácil presa de las presiones de los grupos de poder que financiaron la campaña. La otra explicación, es que requieren de personas permeables a presiones para la corrupción, por ello acomodan a mediocres que al no tener condiciones, cualidades, atienden las peticiones perversas del ejecutivo. Ahí se arma un contubernio político para el saqueo y expolio.
Pero importante para que el equipo funciones, es que el ejecutivo dé las líneas de acción claras, los objetivos, las metas para que todos se pongan a trabajar por conseguir materializar lo que se busca. Pero para esto es necesario que el ejecutivo tenga visión, tenga un sueño, irradie energía contagiosa a los demás para que el equipo se inspire, ande, se dinamice. De lo contrario cada uno hará lo que mejor le parezca sin coordinar, sin concentrar, sin administrar las energías.
Dicen que hay 100 días de licencia que la sociedad da a toda nueva autoridad en el que la población soporta/admite todo tipo de acción, pero pasado ese tiempo, el ciudadano comienza a pedir cuentas y exige respuestas, resultados. Van dos meses, y no hay  ninguna señal de cambio, de rumbo, de norte, de derrotero. Tienen el poder y no saben qué hacer con el mismo.
Hay un pasaje histórico que es el perfecto para esta situación. El respetado intelectual y pragmático Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord que era ministro de Relaciones Exteriores de Napoleón, le dijo a éste que estaba apesadumbrado porque le estaba siendo difícil imponerse a los españoles; “Sire (padre), las bayonetas sirven para muchas cosas, menos para sentarse en ellas”.
Cuidado que “el poder es como un explosivo: o se maneja con cuidado, o estalla”, Enrique Tierno Galván, político e intelectual español. Por otro lado “el poder más peligroso es el del que manda pero no gobierna”, Gonzalo Torrente Ballester, escritor español.
El único plan que tienen fueron el rosario de quejas, excusas, berrinches, insultos, descalificaciones, acusaciones. Nos han dado un espectáculo circense grotesco y grosero cargado de vilezas, y lo más grave, ellos están convencido que lo hacen bien.
El nivel de debate intelectual de ideas, programas de gobierno y de asuntos de la gente, del ciudadano es muy, pero muy profundo, muy filosófico, insondable, inescrutable y aleccionador. Uno de ellos le dijo al otro “flacuchento, hablás cagadas”, el otro le respondió sin perder tiempo “yo no limpie baños en Italia”, e inmediatamente éste más caliente que un tizón le desafió a pelea en la calle cuerpo a cuerpo a puño limpio, eso si, sin camisa. Una señora que dice que fue a la universidad y fue ministra le dijo al otro: bocón, mentiroso, abusivo, y las mujeres del frente la mandaron a limpiarse la boca antes de hablar del “líder supremo, eterno, indiscutible es histórico del Chaco que dio su vida por nosotros”,  y todos repitan conmigo, améééééénnnn.
Cuando a uno de ellos le dije que pare el circo, me dio una respuesta que me ha dejado quieto y estupefacto: “A la gente le gusta este tipo de cosas, se ríe, se divierte…” me di cuenta que no tenemos políticos, sino actores, comediantes, payasos. Es lo que llama Mario Vargas Llosa, la farandulización de la cultura, por lo tanto de la política. (Yacuiba 27/07/15).

*ESTEBAN FARFÁN ROMERO, es periodista, analista político y docente.
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