miércoles, 16 de abril de 2008


DIVIDE ET IMPERA



(*) Esteban Farfán Romero
E-Mail: farfan2007@gmail.com
Celular 77180451
Yacuiba – Gran Chaco – BOLIVIA


Una linda mujer a la que quiero mucho, que sabe que el mejor regalo que se me puede hacer es un libro y conociendo mi pasión por la política, en días pasados a su llegada de Salta me ha sorprendido con el obsequio de un (buen) libro escrito por Niccolo Macchiavelli “ Dell’ arte Della Guerra” (1520) que justamente perdí una copia en un viaje. El arte de la Guerra es un libro/carta dedicado a su amigo Lorenzo de Filippo, un hombre influyente la política florentina y contiene consejos para los que quieren hacer política de verdad. Es un buen libro


Así que este fin de semana me puse a (re) leer este libro nuevamente y me encontré nuevamente con la trillada frase célebre (vilipendiada/descalificada injustamente y juzgada de forma prejuiciosa y superficial) de nuestro amigo Nicolás “divide y vencerás”


Aquel que se pretenda ser un político y que no haya leído a Maquiavelo, Rosseau, Montesquieu, Ricardo, Marx, Hobbes, Locke, Bodin, Aristóteles, Mises, Roepke, Hayek, Popper, Aron, Bobbio, Gramsci, Jellinek, Aquino, Schumpeter, Pherson, Sartori, Weber, Hegel, Diderot, Dhal, etc. etc. etc., no puede considerarse un político serio y real, sino un aventurero/caudillo. Por lo que la lectura de estos materiales es imprescindible en estos tiempos donde la política barriobajera esta tomando puestos de decisión.


En días pasados el Dr. Jorge Arias, Presidente del Concejo Municipal de Yacuiba ha hecho conocer la aprobación de un proyecto de ley (Promoción Agropecuaria) en el que nuevamente se echa mano de las regalías fragmentando las mismas, y lo más grave es que se complejiza (burocratiza) su administración transfiriendo el 10% del monto total a los Gobiernos Municipales de la provincia Gran Chaco. Es decir, comenzó la era de la municipalización de las regalías. A este paso debemos preguntarnos si es necesario mantener la Subprefectura y Corregimientos, porque mejor seria que desde Tarija se transfiera los recursos del 45% a las cuentas de los municipios. Que locura!. Eso es sencillamente no entender la política seria. Política seria no es pronunciar discursos demagógicos y después negar las afirmaciones.


El Gobierno Municipal de Yacuiba, ha sido el que menos ha atendido al sector productivo de manera real, pues en su presupuesto en estos últimos años se ha priorizado el cemento y el maquillaje de la ciudad. El alcalde está entusiasmado en repartir mochilas y con ello dice que resuelve el problema de la educación y en cerrar todas las plazas y con unas plantitas y nueva pintura, arreglarle la cara a Yacuiba, y con eso estamos todos felices. Esa es la prioridad según él.


Curiosamente, cuando estamos en definiciones de qué Institución se hace cargo de qué, en esta época de crisis política, las competencias en los diversos niveles se encuentran desordenadas, aparecen acciones que en lugar de contribuir a ordenar el chenko de las competencias, algunas autoridades empujadas por su afán de perpetuarse en el poder debilitando al otro, están implementando una serie de acciones que perjudicaran irremediablemente a nuestra región.
Este tipo de decisiones responden a cálculos de carácter estrictamente político/personal y no estratégicos, por lo que irresponsablemente nuestras autoridades velando sus intereses personales, están poniendo en riesgo el poder que tiene nuestras regalías para sembrar el desarrollo, y el camino no es fragmentando las regalías.


Es normal que cuando se acercan las elecciones, nuestro diputado se acuerda que es legislador y aprueba numerosas leyes y se hace todo el circo para las presentaciones, pero luego resulta que son absolutamente inaplicables porque son contradictorias entre si misma. Da la impresión que un día se levanta de buen humor, redacta una ley y la presenta para su trámite, sin hacer una reflexión de los efectos que ocasionaría.


Lo que más llama la atención es que nuestro ilustre diputado, de manera coincidente todas las normas que él tramitó tienen relación directa y exclusiva con las regalías. Ninguna ley atrae nuevos recursos y/o compromete a otros niveles. Claro para el Gobierno central no es mucho problema la aprobación de una norma que defina nuestros mismos recursos. Ninguna de estas leyes busca apalancar/atraer recursos de manera concurrente con otros niveles, sino es la partición de la unidad de los recursos de las regalías.


La fragmentación de nuestras regalías está imposibilitando planificar en serio la inversión de los mismos que resulte en una base desarrollo sostenible de la región. Hasta la fecha, ninguna autoridad prefectural tuvo las condiciones mínimas para planificar la inversión de manera seria nuestras regalías. Ya existen normas que descuartizan las regalías como por ejemplo se destina 10% a salud, 10% a educación, 10% a vivienda, 10% al fondo rotatorio y ahora 10% a la promoción agropecuaria. Es decir que 50% de los recursos de nuestras regalías están comprometidas en diversos rubros que es responsabilidad del Gobierno Nacional. Lo grave es que el Gobierno no participa en ninguno de estos rubros.


Es más, para la fragmentación de los recursos, no existen un Plan Estratégico Regional que orden la inversión con una visión de desarrollo precisa. No esta mal invertir en educación, en salud, o en los productores, pero hay que hacerlo con responsabilidad y además en función a resultados, no solo para hacer los spot de televisión y cacareando en tiempos de campaña. A este paso nunca vamos a salir de la pobreza.


Hay una intención clara de parte de nuestro diputado de debilitar a la Prefectura restándole capacidad de gestión, cuando lo que deberíamos hacer es definir un Plan Estratégico de Desarrollo de mediano y largo plazo a nivel provincial. Esa es la labor del diputado (única autoridad provincial), y no ocuparse de asuntos de cocina y de bagatela. Siente pasión extrema por las cosas pequeñas, que no le permite trabajar en lo grande e importante.


Cada vez que los periodistas le preguntan a nuestro diputado sobre la planificación, siempre responde de la misma manera “después vamos a hacer eso, primero es esto…” Pura palabrejas. Las soluciones demagógicas no son duraderas. Los gobernantes actuales han perdido toda credibilidad por lo que están descalificados para reconducir este proceso desde una nueva base estructural del Estado.


Es fácil redactar una ley que defina la parcelación de las regalías. Este tipo de leyes ingresan sin discusión pues no afectan ala Gobierno, pero otra cosa es que se comprometa la participación económica de otros sectores aportando con una cuota en la responsabilidad.


El Gran Chaco esta caminando a ninguna parte porque nuestra élite no tiene capacidad en generar una visión de desarrollo, no cuenta con las condiciones como para conducir este proceso histórico que le toco vivir al Chaco. Hasta aquí se ha aplazado. Es inconcebible que teniendo una gran cantidad de recursos disponible, hasta la fecha no hayamos logrado cambiar nuestra historia. Lo único que se ha cambiado es la realidad económica de los miembros de la élite que se esta haciendo rica con las regalías.


Con nuestras regalías amputadas, no vamos a hacer cambios trascendentales/substanciales, y cuando querramos hacer política en serio los bolsillos estarán vacíos. Es hora de abrir el debate serio (sin demagogia y arengas) entre los que verdaderamente estamos preocupados con el futuro de la región con el fin de darle perspectiva. (Yacuiba 16/04/08)


(*) Es Comunicador Social y Docente.

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