martes, 24 de mayo de 2011

El Pilcomayo se Muere

El dedo en la llaga | ESTEBAN FARFÁN ROMERO

El Pilcomayo se Muere

ESTEBAN FARFÁN ROMERO

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Fui a Villamontes con motivo de participar de unas reuniones programadas con algunas autoridades/líderes locales para hablar sobre varios temas regionales/departamentales, y de paso aproveché la noche para ir con mi familia a disfrutar del concierto de Américo en el Festival Internacional de la Pesca.

Durante el día no pude saborear el rico sábalo, muy a pesar de los esfuerzos que hice por ello. Me quedé con las ganas porque me informaron que no hay el codiciado pescado. Es un lujo comer uno.

Yalo Cuellar, un artista chaqueño de vuelo nacional/internacional, participó del Festival, y Yalo expresó su indignación protestando públicamente en medio el concierto, por el trato displicente/indolente que recibe el Rio Pilcomayo. Dijo que hace más de diez años ha compuesto la canción “Lagrimas del Pilcomayo”, y hasta la fecha nadie ha hecho nada por protegerlo. Se dirigió firmemente a las autoridades locales/regionales que felices impávidos disfrutaban del espectáculo.

Yalo Cuellar y el Negro Palma protestaron por el trato que recibieron de parte de los organizadores al limitarlos estrictamente a la interpretación de solo diez temas musicales. No dudaron en reflejar su molestia abiertamente. Yalo, se mostró apesadumbrado por la situación del Pilcomayo.

Es paradójico la realización del Festival del Pesca, cuando no hay pescado. Se tuvo que suspenderse el concurso de pesca, sencillamente porque no hay peces. No hay peces porque el Rio está contaminando, porque hay trabajos civiles que se realizan aguas abajo en territorio argentino/paraguayo que no permiten que el cardumen migre. Aguas arriba, la situación es mucho más dramática, porque la contaminación de las empresas mineras es insoportable.

Mientras Evo Morales pretende presentarse como el defensor de la madre naturaleza, el Rio Pilcomayo se nos muere. Los nativos weenhayek tuvieron que recurrir a la medida de presión (bloqueo) después de tantas gestiones ante todos los niveles, y nadie les ha dado importancia.

El día lunes (23/05/11), cuando regresaba a Yacuiba, tuve que caminar hasta el extremo del puente carretero sobre el Pilcomayo, porque los nativos decidieron bloquear el acceso al puente como señal de protesta. Cuando pasaba, Dionicio Torres, uno de los dirigentes me abordó con el fin de comunicarme la situación. Conversamos con el capitán Grande Moisés Sapiranda y otros dirigentes, me pasaron algunos documentos que testificaban que desde hace mucho tiempo estuvieron haciendo gestiones ante las autoridades locales, regionales, departamentales y nacionales…y nada de resultados concretos. Mi compromiso con ellos es hacer gestiones desde aquí.

El problema es que el Rio Pilcomayo ya no produce la cantidad de peces que años pasados. Esta situación afecta de forma directa la economía de los nativos y de mucha gente que vive de esta actividad. La economía está paralizada, lo que genera desesperación en la población, muy especialmente en los indígenas que dependen casi exclusivamente de esta actividad.

La vida de los nativos es muy precaria/miserable/sórdida. En cinco años de Gobierno del indígena Evo Morales, no hay cambios sustanciales en los nativos, No hay políticas públicas que beneficien a los más pobres de los pobres, a los miserables. Sólo hubo cambios políticos, pero de qué sirve si su realidad no ha cambiado. Tienen un diputado (asambleísta plurinacional) tienen un asambleísta Departamental y otro Regional. Hay muchos indígenas acomodados en puestos de la administración pública, pero la realidad de sus hermanos sigue en las mismas condiciones. Ni los Gobiernos Municipales, ni los Ejecutivos Seccionales, ni la Gobernación y mucho menos el Gobierno Nacional ha hecho algo para mejorar su miserable condición de vida.

Sin embargo el Gobierno usa el discurso indigenista para ocupar más espacios de poder públicos sin respetar la Constitución y las leyes. En nombre de los indígenas, un puñado de blanquitos avanza a paso de parada en la consolidación de un Estado autoritario y antidemocrático. La realidad de los verdaderos indígenas es lacerante, repugnante y dolorosa.

La Asamblea Regional que anda más extraviada/desorientada/perdida que ciego en tiroteo, debería asumir una posición sobre el particular, pues en su seno tiene tres indígenas, lo propio la Asamblea Departamental. Supuestamente la Asamblea Regional debería hacer gestiones en beneficio de estos grupos sociales vulnerables. Están por ahí entretenidos tratando de descubrir el sexo de los ángeles, percibiendo salarios jugosos. Pero nuestras autoridades son demasiado indolentes con la desgracia de nuestros indígenas.

Hay que recordar que los nativos son los verdaderos chaqueños, porque ellos estuvieron aquí antes que nosotros. Ellos deberían tener preferencia al momento de distribuir la riqueza del gas, pero ocurre todo lo contrario. Sólo discursos y mucha demagogia.

Al ser una competencia privativa del Gobierno Central la política exterior, únicamente la Cancillería puede asumir la representación ante la Argentina y el Paraguay. Sin embargo, las autoridades locales deberían asumir posiciones de presión para resolver este problema.

Empero, más allá del asunto del sábalo, hay que buscar resolver el problema de fondo de los nativos, la pobreza. El Gobierno tiene la visión que solamente se resuelve este asunto distribuyendo dinero. Lo que se debería buscar, son políticas, planes proyectos orientados a los indígenas. Basta de discursos baratos de demagogos, hay que hacer algo por nuestros indígenas. El Pilcomayo se nos muere. (Yacuiba 24/05/11)

ESTEBAN FARFÁN ROMERO, es periodista, analista político y docente.

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