viernes, 4 de julio de 2014

Complejos de Nuevo Rico

El dedo en la llaga | ESTEBAN FARFÁN ROMERO
Complejos de Nuevo Rico
ESTEBAN FARFÁN ROMERO
Twitter: @EstebanFarfanR

En el Chaco, es muy fácil constatar la aparición, coincidentemente al mismo tiempo que asumió el Gobierno el MAS encabezado por Evo Morales, varios nuevos ricos, que amasaron rápidamente fortunas provenientes de dos vertientes; la política y del narcotráfico. No es novedad ahora que cualquier pobretón abruptamente ostenten y expongan vehículos suntuosos, propiedades fastuosas, radical cambio de look y una vida de lujos, lujurias y excentricidades muy parecidas a las de un jeque árabe.
Importantes sociólogos franceses han acuñado el término francés ‘nuevo rico’ (nouveau riche) para explicar el fenómeno de la aparición de repente sin esfuerzos de ‘afortunados’. Se entiende como una persona que ha conseguido amasar una considerable fortuna en poco tiempo. Se usa para destacar el hecho de que este individuo se encontraba anteriormente en un nivel inferior en la escala de la clase social, y cuyas nuevas riquezas le han proporcionado los medios para la adquisición de nuevos lujos que le eran imposibles de conseguir previamente.
El término es usado despectivamente, para describir a personas con riquezas recién obtenidas que actúan de forma vulgar, rustica y sin delicadeza para utilizar la riqueza de la misma manera que los viejos ricos, personas de familias que han sido ricos a través de muchas generaciones (antigua burguesía y aristocracia).
El apelativo nuevo rico describe a quienes se esfuerzan desmedidamente por aparentar lo que no son, por exhibirse en la pasarela social, por penetrar en los círculos encopetados. Para ello, no solo se valen de marcas costosas, también emulan estilos de vida propios de los adinerados de siempre. Gentes con esos afanes, abundan entre nosotros. La bonanza económica que trajo el gas, el narcotráfico, el contrabando, la minería hace que este tipo de conductas sean familiares. Ahora bien, detrás de ese fútil empeño se esconden muchos complejos, episodios pasados que, aunque económicamente apremiantes y duros, no deberían avergonzar a los nuevos ricos. Y es ahí donde entran en juego las marcas, los símbolos, las apariencias, las formas porque ninguna otra cosa sirve mejor de mascarada.
Se ignora que ni la ostentación de lujos, ni los estereotipos que calcan, puede emancipar socialmente a nadie. En verdad, esas banalidades no constituyen una expresión del capitalismo, sino la mercantilización del pecado original, la soberbia. Y lo más triste es que cuando se advierte en la inutilidad de malgastar lo que se tiene, y lo que no se tiene para impresionar a los demás, se ha evaporado parte o todo el patrimonio que hubiese servido para asegurar el porvenir propio y familiar. Se dice que el más rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita, y eso todos deberíamos aprender de memoria, pero especialmente los que están todavía a tiempo de deponer, sin sufrir consecuencias, la aspiración de ganarse la aceptación ajena preciándose de lo que no se es.
En realidad no pretendo analizar socialmente a este tipo de personas, mas bien mi preocupación es por el rumbo que han tomado las autoridades del Chaco por actuar como ‘nuevo rico’ en el destino de los recursos del 45%.
El influyente Diario El Deber publica hoy  domingo en tapa (Nota principal) una nota firmada por mi amigo Roberto Navia, que me ha inspirados a escribir sobre una profunda preocupación y angustia que no me deja tranquilo desde hace varios años. El despilfarro impune y descarado de los recursos del 45%.
Muchas personas que han luchado por esta conquista y que actualmente ahora forman parte de los ‘pasivos’ de la política, me han expresado con vehemencia su profunda y auténtica preocupación sobre el malgasto de los recursos públicos. Les he pedido sus opiniones sobre la necesidad de elaborar una ley en la que ellos formen parte de la próxima asamblea regional para ordenar este maremágnum causado por los actuales políticos irresponsables.
Esta claro que los que administraron los recursos hasta aquí, derrocharon nuestra plata en obras (la gran mayoría) mal hechas, con el propósito sólo de mostrar para la TV y hacer campaña política. Obras que al poco tiempo de inaugurado, se caen a pedazos.
“El dinero del gas ha transformado al municipio de apenas 38.000 habitantes. Su alcalde, Roberth Camacho, impulsa obras monumentales. Construyó canchas con pasto sintético que tienen aval de la FIFA. Adquirió un dron para vigilar día y noche la ciudad. Remodela un coliseo que tendrá piso de madera traído de EEUU, con el visto bueno de la NBA. Construye una plaza con aguas danzantes a la que se colocarán luces importadas de España. Invierte millones en llevar a cantantes de fama internacional. Sin embargo, los vecinos se quejan por los problemas de agua potable, los cortes permanentes de luz y la mala atención a los pacientes en el hospital”, resume la nota Navia en el lead de la reveladora nota periodística.
Camacho confiesa que a pesar de las criticas, está dispuesto a hacer que Villamontes tenga “obras de lujo” que para otros pueblo son sueños lejanos o de ciencia ficción.
El alcalde reconoce que el problema se seguridad ciudadana no es alarmante pero instalará 150 cámaras de vigilancia y un drón (vehículo aéreo no tripulado).
“No compramos por comprar, sino que estamos adquiriendo lo mejor. El padre de familia mejora su casa cuando tiene plata. Eso está pasando en Villamontes” dice el alcalde intentando justifica el destino del dinero.
Plazas llamativas, parques infantiles, cámaras, mercados, cámaras de vigilancia, concierto millonarios, no está mal. Lo que se observa es que no se prioricen los proyectos que resuelvan asuntos pendientes relacionados al desarrollo humano.
Por ejemplo Villamontes tiene problemas serios históricamente irresueltos en salud, agua potable, energía eléctrica, empleo, no tiene una base productiva sostenible; es mas, no tiene un Plan de Desarrollo serio que oriente la inversión de las instituciones públicas. Cada una de ellas orienta de manera particularista y unilateral los recursos que reciben. No hay nivel de coordinación que ordene la inversión pública buscando resolver los problemas importantes con el esfuerzo de todos. Villamontes como el Chaco es rentista, más del 90% de la fuente de financiamiento proviene de los recursos naturales. Así fue en el pasado, y en la actualidad sigue siendo así.
Ningún pueblo o país sale adelante sin un plan. Villamontes, como Yacuiba, como Caraparí, como el Chaco, y como Tarija, no tienen un Plan Estratégico de Desarrollo. No hay una agenda de desarrollo de concurrencia pública en el que se valoren los problemas y se asuman desafíos consensuados. Todo se improvisa, y responde a criterios coyunturales, y en muchos casos para justificar el saqueo de los recursos de la gente.
Este problema existe porque tenemos como autoridades a aventureros, mediocres, incapaces y corruptos que no tienen visión, que no tienen cariño y amor por su pueblo, que no tiene compromiso con su gente. Lo único que les importa es el beneficio personal por eso muchos de ellos cambiaron radicalmente sus vidas y la de muchas generaciones.
Por ejemplo en Yacuiba se han comprado computadoras para estudiantes con  sobreprecio de más de Bs. 50 MM. Una vez adquiridas no saben qué hacer con ellas porque no hay un plan de estudio aprobado y ahora las computadoras están guardadas sin que los estudiantes las usen. No se ha planificado. Las computadoras han servido como justificación para el latrocinio. 50 Millones de Bs. se han repartido en nombre de la educación y los niños.
En Villamontes como en el Chaco, la energía eléctrica se corta constantemente. En el área rural la situación es más dramática. Además del pésimo servicio, es el más caro del país. De manera paradójica, de las entrañas del Chaco sale el gas para proveer de la energía eléctrica a las metrópolis del Brasil y Argentina.
Al margen del pésimo servicio, el alto costo de la energía eléctrica, se corona con la excesiva politización partidaria de la empresa en la que esta repleta de supernumerarios. Es administrada con criterios políticos y ha sido victima de los partidos de turno. Se ha convertido como un botín y una caja que financia actividades partidarias.
El costo alto del servicio de energía eléctrica resiente y desalienta la posibilidad de realizar inversiones productivas. Hay muchos capitalistas que ven al Chaco como un lugar muy atractivo para realizar importantes inversiones, pero cuando hacen análisis de costos, lo primero en saltar son los números rojos por el alto costo principalmente de la energía eléctrica.
Este tipo de consideraciones no les interesa a nuestros políticos, porque sencillamente no les importa el progreso y el desarrollo, sino su bolsillo, su bienestar, amasar fortunas.
El año pasado por el aniversario de Caraparí, el presidente Evo Morales les ha pedido a los comunarios que le pidan lo que quieran. Los dirigentes de las comunidades se han reunido para debatir y decidieron pedirle apoyo en proyectos de agua porque quieren producir todo el año. Todos los dirigentes de forma unánime decidieron que le harían esa petición al presidente. Estaban muy ansiosos esperando el anuncio en el discurso principal, pero Evo Morales en su discurso les dijo que les regalaría 45 canchitas con césped sintético.
La salud en Villamontes y en el Chaco, es un desastre por la falta de gestión, interés y capacidad. Las personas pobres deben madrugar a las 03:00 en medio del frio y la lluvia para conseguir una ficha para ser atendidos. No hay salud, pero hay dinero a disposición inmediata para financiar el show de una hora de un caro artista internacional.
La ganadería en Villamontes y el Chaco es incipiente, artesanal, básica, incompetente, primaria. Se realizan ostentosa y millonarias Ferias, pero  si se compara los productos nuestros con los que traen de Santa Cruz o el Paraguay, se siente vergüenza. Nuestro novillo criollo de 300 kilos y a lado un novillo de 1.400 kilos.  Eso si, se garantiza un espectáculo de primer nivel. Hay plata para pagar US$ 200.000 en un artista.
Camacho en varias ocasiones le dijo a medios nacionales que desea organizar eventos musicales al nivel del Festival Internacional de Viña del Mar (Chile), por eso la apuesta a artistas de caché muy costosos. El año pasado trajo a Marco Antonio Solis, este año se ha conformado con artistas que ya están fuera de circulación. Y si vuelve a ser alcalde, dice que insistirá en espectáculo de primer nivel.
Este tipo de actividades dinamizan la economía, pero cuando responden a políticas públicas que orienten los esfuerzos a la materialización de proyectos turísticos. Hay ejemplos muy potentes como Viña del Mar, Cosquín, y el más ejemplificador es Dubái que de ser un desierto se ha convertido en la atracción de millonarios. Estos lugares se convierten en atractivos turísticos como resultado de políticas serias, no de acciones aisladas e improvisadas como las nuestras. Villamontes no tiene ni siquiera un plan. Villamontes no tiene estructura turística, aunque si muchísimos lugares que podrían convertirse en atractivos.
El objetivo de este tipo de evento obedece a caprichos y tiene motivaciones políticas inmediatistas. Una muestra de lo que digo es que hasta antes del 2012 el evento se llamaba Festival Internacional de la Pesca. Se contrató a Américo y otros artistas pero no había pescado porque el Rio Pilcomayo cada vez más contaminado sin que nadie haga nada. A ninguna de las autoridades les preocupa el rio Pilcomayo, pero si el show y el aplauso fácil.
En esa ocasión el autor del lastimero tema musical Lagrimas del Pilcomayo Yalo Cuellar, llamó a la reflexión en un intermedio sobre la necesidad urgente de recuperar el Rio Pilcomayo. No volvieron a invitar a Yalo Cuellar.
El Deber dice, “El ejecutivo seccional de Villa Montes, Rubén Vaca, es de los que cree que antes de ponerse las gafas para verse elegante, uno tiene que invertir en otras áreas. “Aquí nos queremos modernizar antes de desarrollarnos. El alcalde dice que tenemos que estar en el contexto del mundo, pero ni siquiera hay suficiente energía eléctrica para que se desarrolle el festival de música, ni hay agua suficiente. Mostrar a los turistas las hilachas de Villa Montes no tiene sentido, hay que ponerse en contexto del mundo cuando uno está preparado. Necesitamos estructurarnos y después salir. Es un error total. Eso tiene un costo enorme”, lamenta desde su oficina, que se encuentra a metros del río Pilcomayo.
El Chaco no tiene un plan estratégico de desarrollo, tampoco los municipios. No hay visión de largo plazo. Tenemos políticos como autoridades con capacidades muy limitadas lo que dificulta planificar la inversión. Estamos sumergido en la lógica de vivir el momento, sin  importarnos el porvenir.
El alcalde de Yacuiba Carlitos Brú compite con un coche de carrera que vale US$ 140.000, sin los equipos adicionales que requiere el moderno auto. Lo grave de estos nuevos ricos es que ostentan sus excentricidades sin ningún pudor. Sus hijos nos hacen saltar de la cama por las noches convirtiendo las calles y avenidas en pistas de carrera, sin que Tránsito regule o controle estos excesos.
Se hacen carrera de caballo pura sangre que cuestan US$ 70.000 con pollas (apuestas) que superan los US$ 100.000.
Los políticos y sus hijos exhiben y lucen vehículos caros últimos modelos. En algunos de forma coincidente son adquiridos al mismo tiempo de una licitación pública de vehículos. Incluso aparecen con carros de la misma marca y color aunque con un modelo muchísimo mejor de los que se adquiere para la Institución pública. Mucha coincidencia. Ya no guardan las formas, total con el MAS hay impunidad garantizada.
Hace días un concejal retornaba de una juerga con su hijo en un vehículo lujoso adquirido recientemente, y el hijo conducía en total estado de ebriedad ocasionando un accidente. Fue detenido y trasladado a la celdas de la FELCC, el concejal se enojó tanto que movió todas las influencias políticas para castigar al policía de calle que se atrevió a detener a su hijo y al comandante por haber permitido tal ‘exceso’. Ambos policías fueron trasladados a un pueblo fronterizo del Beni como castigo, allá donde nadie quiere ir.
Los políticos chaqueños se parecen mucho a Cayo Pompeyo Trimalción Maecenatianus, un excéntrico personaje de una novela romana escrita en el siglo I por Petronio “El Satiricón”. El nombre de su esposa es Fortunata, una antigua esclava y corista. Trimalción es conocido por ofrecer grandes fiestas cena, donde sus numerosos sirvientes traen una sucesión de manjares exóticos, tales como aves vivas cocidas en el interior de un cerdo, aves vivas dentro de los huevos falsos que los invitados tienen que "recoger" a sí mismos y un plato para representar todos los signos del zodíaco. Estos banquetes son similares a los que en esa época se daba Nerón, quién gobernaba el Imperio en esos días, de allí la inspiración de Petronio.
Tengo una enorme preocupación y ansiedad por esta conducta destructiva que ha invadido en nuestras autoridades. Cuando se acabe la farra y despertemos de nuestra resaca, espero que no nos lamentemos como otros pueblos como Camiri, Sanandita, Potosí, etc.
Hace días leí el doloroso lamento del presidente del comité cívico de Potosí, Jhonny Llally: "Aquí seguimos siendo pobres. No tenemos fábricas, no hay desarrollo, sólo minería. ¿Qué nos ha dejado el Cerro (rico de Potosí)? Basura y contaminación". (Yacuiba 29/06/14)

ESTEBAN FARFÁN ROMERO, es periodista, analista político y docente.
Twitter: @EstebanFarfanR
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